miércoles, 12 de noviembre de 2008

El Poliejido le pasa por encima al Villarreal

Espectacular es la vida, espectacular es el fútbol, pero lo que es realmente espectacular es observar como todo un segunda B con ganas de jugar al fútbol, es capaz de eliminar de la Copa de S.M. El Rey a un Villarreal que, más que de primera división, parecía de tercera.
¿Es moralmente correcto que un "jugador" cobre una millonada por no hacer nada?
Se puede perder un partido, pero no se puede perder la imagen.
Un aplauso para el Poliejido, que ha sabido jugar muy bien al fútbol, dentro y fuera de casa, y ha sabido estar en todo momento con los pies en la tierra y mirando de tú a tú al rival que tenía frente a él.

¡Enhorabuena campeones!

martes, 4 de noviembre de 2008

Coche vs Moto

"To be or not to be, this is the qüestion"
Al igual que famosas y célebres frases que la humanidad ha inventado y que son de aprobación por la mayor parte de los seres, se encuentra el dilema comparativo del medio de transporte entre el coche o la moto. ¿Qué es mejor?
La respuesta económica a la gran pregunta sería que depende de las preferencias de los consumidores, que se verán influenciadas por factores externos como las modas, o por factores como la utilidad que dicho elemento físico le reporta al consumidor.
Por otro lado, una respuesta más común, social y a pie de calle podría ser que "la moto mola mazo", o "qué mazo tiene mi moto"; o a favor del coche: "mi buga lleva 1.560 caballos" (más que una cuadra), "tiene cuatro salidas de escape", etc...
Pero sobre lo que realmente debemos reflexionar es sobre ciertos aspectos que, quizás, se piensan demasiado tarde.
Algunas ventajas de la moto son: rapidez en ciudad, fácil de aparcar, coste de mantenimiento menor (neumáticos, frenos, seguro, etc.), etc. Incluso hay gente que no le ve desventajas a la moto, ya que cuando llueve te puedes duchar, cuando conduces puedes alimentarte de mosquitos, abejas (miel), el polen de la ciudad, el CO2 de los tubos de escape de los autobuses (que parecen chimeneas enormes), etc..
Aunque por lo que respecta al coche, también todo son ventajas: es amplio, cómodo, privado, no te mojas (si no es descapotable, ya que siempre falla el sistema de la capota y no cierra cuando debería), hay que lavarlo cada dos por tres (seis), los costes de mantenimiento son muy altos (que si revisión de aceite cada 150 km, que si cambia los 523 filtros que lleva, ahora los cinco neumáticos (ya que te venden que cambies también el de repuesto), el seguro (menos mal que hay buenos agentes con buenos precios y servicio), etc.., y todo ello sin olvidar lo agradable que es que te den un golpe y que te quedes sin coche durante dos o tres años.
En definitiva, todo son ventajas.
Pero también existe la alternativa del transporte público, ¡en donde también todo son ventajas! Tienes que ir hasta la parada para cogerlo, esperar a que llegue, cuando llega resulta que va lleno (tipo patera) y te tienes que esperar al siguiente mientras te mojas, o te hielas de frío, o te asas de calor, o tienes que aguantar a la típica mujer mayor que te cuenta toda su vida, ... Por fin, llega tu esperado autobús o metro y, cuando entras, recibes un aroma especial de "días sin ducha" (parece el título de una peli) que te deja anestesiado para todo el trayecto, mientras te pegas al que tienes al lado, y al frente, y detrás, ..., es decir, no te puedes ni mover, pero..., de repente, ..., ¡un asiento libre! Y cuando te dispones a poner tus posaderas en ese maravilloso y único asiento, aparece un hombre mayor, con bastón y boina que dice: "debe dejar los asientos a las personas mayores, porque nos cansamos" ¿Qué se cansan? ¡Y yo que estoy 12 horas trabajando al día, más dos de desplazamiento, más un par de km de caminata y teniendo que aguantar a mi jefe que ha discutido con su mujer, tengo que poner lavadoras, preparar la comida, recoger la casa, ir a comprar, al banco, a hacienda (porque somos todos pero me toca ir a mi), y miles de cosas, ¿y es él el que está cansado?!

En fin, que cada uno escoja el medio de transporte que mejor le parezca. Yo seguiré yendo andando, porque sólo tengo que alimentar mi estómago y cambiar mis zapatillas para no resbalar por las calles.